¿Por qué hay que ver Moon? Porque es una peli de ciencia-ficción de la buena como hacía bastantes años que no había visto, con efectos especiales artesanales que quedan muy bien. La trama es interesante e intrigante y va al grano: dura 90 minutos y no sobra un segundo. Además, la interpretación de Sam Rockwell sólo puede tener un calificativo: brillante.

¿Por qué hay ver Katyn? Porque esta película polaca aborda un tema tan peliagudo como polémico: las masacres de militares polacos realizadas por los soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial. Su director es hijo de los oficiales que murió allí, pero además de descubrir el suceso, la historia le sirve para hablar de muchas cosas: la culpa, la esperanza… La película es una delicia narrativa, es muy dura y está muy bien hecha. El punto de vista principal es el de los familiares de los asesinados, que tuvieron que soportar la manipulación del régimen nazi primero y después el oprobio y la mentira del soviético. Es emocionante e instructiva a partes iguales.